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| DESCRIPCION DE LA NOTICIA |  |
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| | volver | | NUEVA LEGISLATURA FRENTE A LA INNOVACIÓN | | | En el marco de las economías industriales avanzadas como es la valenciana, la competitividad de los agentes económicos tiene como punto de partida su capacidad de innovación. En los últimos meses, mucho se está hablando sobre la crisis de los sectores tradicionales valencianos y tanto los dirigentes económicos como políticos de nuestra Comunidad han coincidido en que haya o no haya crisis es necesario dar un giro de la empresa valenciana hacia la cultura de la innovación. De hecho la nueva Consellera de Industria - doña Belén Juste - en una de sus primeras intervenciones públicas ha insisto en la necesidad del giro industrial de nuestra economía dejando cada vez la senda de los servicios y de la construcción que es la que está marcando nuestro crecimiento.
La innovación es el resultado de un proceso complejo e interactivo en el cual intervienen: tecnologías, capital humano, capacidad de financiación, capacidad organizativa, diseño, etc. En cualquier caso, es conveniente no olvidar que la innovación es condición necesaria pero no suficiente para la competitividad de la Pyme (pequeña y mediana empresa). La capacidad para innovar tiene consecuencias directas sobre la fuerza de la empresa a cualquier nivel. Los valores creados por las innovaciones se manifiestan en nuevos productos, nuevos procesos o nuevas formas de organizar la producción. Todo esto se convierte en generación de riqueza. La innovación transforma las capacidades propias de la Pyme, dotándola de mayor flexibilidad, de manera que la hace más apta para aprender y explotar nuevas ideas. Esta flexibilidad facilita la adaptación a las condiciones cambiantes del mercado, mejorando la capacidad competitiva de la Pyme. Prácticamente, una de cada cinco Pymes no percibe beneficios derivados de la innovación, encontrando serias dificultades para incorporar nuevas formas de conocimiento apoyadas en la innovación. Es por esto por lo que la propia Consellería pide una determinación clara de la problemática que hace dificultar ese arraigo del proceso innovador en las empresas y por eso ha incluido en sus competencias, además de en su denominación esta difusión de una nueva cultura: la innovación, al simil de otros Gobiernos Autonómicos: Madrid, Cataluña, Andalucía y otros, que hace tiempo que tienen ya Consejerías de este tipo. Importante remarcar cómo las competencias de Universidades han vuelto a la Consellería de Educación, de donde, según mi criterio, jamás deberían de haber salido.
Está claro, que el camino no va a ser fácil y que los principales escollos van a venir de la misma Pyme valenciana que van a poner como impedimento su capacidad financiera, su desconocimiento del sistema de transferencia tecnológica y la ausencia del personal laboral conocedor de la materia. En la actualidad, únicamente innovan aquellas empresas que se pueden financiar con recursos propios, hecho que prácticamente limita la innovación al segmento de medianas empresas. Es de esperar que la ya más que rodada Sociedad de Garantía Recíproca (SGR) con sus avales, la extensión del Capital de Riesgo, así como la aparición de productos financieros como el préstamo participativo, faciliten un impulso a las actividades innovadoras.
En cuanto al funcionamiento del sistema de transferencia de tecnología, la cifra de proyectos concertados entre Empresa – Universidades - Centros Tecnológicos continúa siendo muy inferior a la media europea. Esto hace adivinar un cierto desconocimiento de la oferta en la búsqueda de información por parte de la Pyme. De hecho, la propia Pyme pide a la Universidad y a los Centros Tecnológicos una mayor comprensión e interés por sus actividades. Todo esto configura un escenario donde prima el diálogo fluido entre todos los agentes dinamizadores de la innovación, especialmente tras la generación de plataformas como la RUVID (Red de Universidades Valencianas para el Fomento de la Investigación, el Desarrollo y la Innovación) y REDIT ( Red de Institutos Tecnológicos de la Comunidad Valenciana ).
Respecto a la oferta de recursos humanos existente, ésta está suficientemente capacitada para innovar pero – desafortunadamente- prefiere otras alternativas laborales –gran empresa- antes que la Pyme. En la medida que la Pyme avance en la cultura de la innovación –creación de la figura del gestor de la innovación- podrán entrar a competir en la captación de estos recursos más cualificados. Frente a esta situación la propia Generalitat Valenciana ha puesto recientemente en marcha el Programa Expande.
Es necesario, por tanto, potenciar catalizadores hacia el proceso de la innovación en la Pyme valenciana y para ello hay que invertir a diario en la formación y preparación del personal laboral. Los empresarios de toda Europa continúan destacando este factor como el principal motor de la innovación. La cooperación entre los diferentes agentes de la cadena de valor –proveedores, clientes, asociaciones sectoriales, etc. –tiene en Europa un peso muy importante, proporcionalmente relacionado con la generación de nuevos proyectos. Es posible que las claves para potenciar la capacidad innovadora de las Pyme residan en saber adaptarse a las necesidades del mercado en un entorno competitivo y dinámico.
El compromiso de la Generalitat Valenciana se refleja en sus presupuestos y de esta forma podemos ver que las políticas destinadas a I+D+I alcanzará en este 2007 los 1.164 millones de euros, un 13,8 % más que el año anterior, importe que deberá de representar a final del ejercicio un 1,3 % de nuestro PIB. Por último, hay que transformar el rol de las Administraciones Públicas que, aparte de los incentivos directos de las actividades de I + D+I, desarrollan un papel primordial en la concienciación de la Pyme acerca de los beneficios derivados de la innovación. Es posible que la difusión de casos de éxito sectoriales y la apuesta por un menor número de proyectos aprobados por una cuantía mayor fuese la manera de aproximarnos al modelo de excelencia que se está buscando en Europa a través del VII Programa Marco de Investigación de la Unión Europea.
José María Guijarro y Jorge
Subdirector del Instituto Tecnológico de Óptica, Color e Imagen (AIDO)
Doctor en Economía
Fecha de publicación: 2007-07-19
Área: economia | | |
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